BLOG - Hablando En El Silencio (Autor: Miguel Pulido)
5
paged,page-template,page-template-bridge,page-template-blog-large-image,page-template-bridgeblog-large-image-php,page,page-id-5,paged-4,page-paged-4,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Me enteré de la terrible noticia por una llamada de mi esposa. “¿Supiste lo que pasó?”, me dijo con voz nerviosa. Ante mi perplejidad, me contó que acababa explotar un carro bomba en la Escuela General Santander. 21 seres humanos sacrificados en el altar de la locura, el orgullo, la ceguera, la violencia que ha definido a mi patria casi desde sus inicios. “No otra vez”, pensé. Revivir las épocas de carros bomba en los 90’s me aturdió[1]. El irreversible resultado de la violencia y el terror visitó una vez más...

Querido Jesús, Me conoces más que nadie porque me creaste. Sabes que me gusta tratar de ver las cosas desde distintos ángulos. La curiosidad me invade cuando llegan momentos como estos, ciclos que se repiten incesantemente, fechas en el calendario que se volverán a marcar una y otra y otra vez. La Navidad siempre sucede. Pero no quiero que eso me endurezca. La costumbre tiene su manera de llevarnos hacia la indolencia, de tal forma que lo que nos maravillaba ahora nos resbala. Tu nacimiento es un misterio del cual nunca quiero...

La fecha de celebración de la Navidad proviene de un sincretismo implementado como una jugada política de los romanos, para amilanar el crecimiento del cristianismo al mismo tiempo que le daba contentillo al paganismo. ¿La técnica? Usaron una fiesta pagana y la colorearon con un evento significativo para la cristiandad. ¿El resultado? En el solsticio de invierno, cuando se adoraba al dios Sol, se iba a celebrar el nacimiento de Jesús. ¿Deberíamos, entonces, celebrar la Navidad? Varios te responderían con un rotundo no. Y parece que el argumento es sumamente...